Aunque inesperadas las palabras del mandatario estatal no sorprendieron a la gente, pues de sobra es sabida su intención de impulsar a un candidato del verde al triunfo electoral de las elecciones gubernamentales, que tendrán lugar el 2027, lo que no quitó que no pocas personas las percibieran cargadas con una buena dosis de confianza, por eso de pronosticar el triunfo del gallardismo en varios procesos electorales futuros.
Sin poner en tela de duda la fuerza del PVEM ni las muchas posibilidades con que cuenta para hacer ganar al candidato que postule el 27 con esto, el gobernador pretende concretar el sueño de casi todos sus antecesores en cuanto a dejar el cargo a un heredero con miras a salir sin problemas posteriores con un sucesor a modo.
Y vaya que la tiene complicada Ricardo Gallardo, pues hubo otros exgobernadores con más fuerza política o cercanía con el poder central que él, que no pudieron lograrlo, como fue el caso del profesor Carlos Jonguitud Barrios, quien asumió la gubernatura con toda la colosal fuerza política que le implicaba ostentar el liderazgo vitalicio del Sindicato nacional de Trabajadores de la educación (SNTE), lo que no le bastó para impulsar como su relevo a uno de sus incondicionales, como lo era su entonces secretario general de gobierno J. Refugio Araujo del Ángel.
En su tiempo, se comentaba que Guillermo Fonseca Álvarez contemplaba perfilar como su sucesor al que fuera alcalde capitalino Juan Antonio Ledezma Zavala, años después muerto trágicamente, intenciones que derrumbó de un plumazo el huracán político magisterial Jonguitud Barrios que ya venía incontenible por la gubernatura.
Varios años después llegó a la gubernatura, el único que ha logrado imponer un sucesor como lo fue Horacio Sánchez Unzueta, mismo que prácticamente le arrebató de las manos la candidatura gubernamental priista a Juan Ramiro Robledo para entregársela a Fernando Silva Nieto, quien ganaría la elección sin problemas.
Por otra parte, ante la exageración de RGC en cuanto a que su movimiento está para ganar los siguientes cinco o seis procesos electorales en las mesas de cafés se preguntan si con eso ya está pensando en impulsar a sus hijos o nietos a las candidaturas del verde, por la gran cantidad de las mismas que tendría por asignar, reacciones que luego provocan las exageraciones, consignadas sin afán de ofender.
ALPISTEANDO
Profunda fue la conmoción causada entre los empleados del gobierno por el fallecimiento de Bernardina Lara Argüelles, su sempiterna líder del SUTSGE que los agrupa, sobre todo porque ocurrió en momentos en que la organización está amenazada en su integridad institucional al estar todavía en el aire la toma de nota que la reconoce como sindicato y la antipatía que le tiene el gobierno por su resistencia a los recortes unilaterales de personal. El reto mayor de este gremio será el de cuidar que los directivos, que se sienten con derecho a ocupar el lugar de doña Bernardina y se origine una pugna intestina por el cargo y llegue alguien sin la representatividad de Nina o, peor, otro que en ello vea la posibilidad de lucrar con el arrodillamiento del sindicato a costa del interés de los burócratas estatales. El fallecimiento de Lara Argüelles, no obstante, abre el camino para que doña Francisca Reséndiz, dirigente del SITTGE, se ostente como la jefa del sindicato mayoritario de empleados del gobierno, pues ya que la que sí lo era, pasó a mejor vida.