Con la llegada del calor, hay quienes encienden el aire acondicionado en modo frío. Sin embargo, existe una función oculta con el símbolo de una gota de agua que no solo mejora la sensación térmica, sino que además ayuda a ahorrar en el recibo de la luz: el modo dry o seco.
A diferencia del modo de enfriamiento convencional, esta opción no se enfoca directamente en bajar la temperatura del termómetro a marchas forzadas. Su verdadero propósito es reducir la humedad ambiental de la habitación.
Al disminuir la humedad, la sensación térmica baja de forma drástica, incluso si la temperatura real apenas desciende un par de grados. Quienes viven en zonas costeras o con climas tropicales saben perfectamente que el calor húmedo y el bochorno dentro de casa pueden resultar mucho más insoportables que el calor seco.
Debido a este mecanismo de funcionamiento, tanto fabricantes como especialistas del sector coinciden en que el modo seco suele consumir mucha menos electricidad que el modo de refrigeración normal. El técnico de climatización José Beltrán detalla que esto se debe a que “el compresor trabaja a menos revoluciones”.