En lo que se refiere a los posibles competidores de estos partidos por la estafeta, en su mayoría, son varios de los que vienen mencionándose desde hace un buen tiempo, como en Morena, cuyo candidato saldrá de las encuestas que periódicamente se realizan para visualizar a su mejor perfil, pues se entiende que una presencia importante y fuertemente favorita para llevarse la mejor calificación es la actual secretaria de Gobernación y amiga personal de la presidenta Claudia Sheinbaum, Rosa Icela Rodríguez, aunque también hay una posibilidad de que sea la senadora y esposa del gobernador Ruth González Silva, para lo que el mandatario estatal hace esfuerzos por que su partido el PVEM vaya en alianza con el guinda.
También dentro de los aspirantes a la candidatura guinda se encuentra la hermana de Rosa Icela, Rita Ozalia, quien, inexplicablemente, le sigue jugando las contras a su hermana, además de que no se descarta la irrupción en este pelotón de Juan Ramiro Robledo, quien, como ya hemos dicho, goza del precio del “Peje” Andrés Manuel López Obrador, mismo que, de participar en la encuesta, mediría la calificación de los potosinos a su amplia labor de convencimiento para obtener la aceptación social de la reforma judicial y ver qué tanto lo recuerda la gente aquí.
En el PVEM es donde se aplicaría la otrora tradición priista del dedazo para designar a su candidato gubernamental, pues resulta impensable que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona someta a un proceso democrático la decisión de designar a su abanderado y se ponga en riesgo su poder de mando, para lo que, desde hace un buen tiempo, proyecta con todo a su esposa Ruth González, aunque también ha placeado frecuentemente como prospectos al secretario General de Gobierno J. Guadalupe Torres Sánchez, al igual que al diputado Juan Carlos Valladares.
En lo que toca al PAN, su dirigente Verónica Rodríguez ya señaló que el candidato saldrá de un proceso interno y encuestas complementarias, en los que participaría ella y, en un momento dado, el alcalde Enrique Galindo, para hacer coalición además de que también estarían abiertos a la participación en las internas de ciudadanos que demuestren respaldo popular, los que se antoja difícil de encontrar, y de sus figuras destacadas en el escenario del blanquiazul no se ve una como para perfilarse como posible candidato con fuerza para hacer un papel decoroso en la contienda.
ALPISTEANDO
La resurrección del famoso convoy de sobrevigilancia aplicado durante el régimen del profesor Carlos Jonguitud Barrios pese a las críticas que generó, algo bueno dejó, pues si se recuerda se encargó de “limpiar el centro histórico de homosexuales y sexoservidoras” que ejercían desde el jardín de San Juan de Dios hasta la Plaza Fundadores y, constantemente, protagonizaban grescas y escándalos, igualmente con sus incursiones en las colonias del sur de la ciudad logró abatir el agudo problema del pandillerismo de aquellos años y obligó a los padres de familia a procurar que sus hijos no anduvieran en las calles a altas horas de la noche por la multa económica que se les imponía como condición para ser liberados y solo los que han sido víctimas de agresiones de pandilleros saben lo necesario que resulta actuar con energía para disminuir el problema y, ciertamente, si hubo abusos como rapar a los pandilleros que se detenían lo que, ya dijo el gobernador, no se permitiría en la reaparición del convoy, cuya actuación podrá ser supervisada por gente de la comisión de derechos humanos para evitar abusos en su operación.