Un equipo de ingenieros en Shenzhen, China, presentó un exoesqueleto que parece sacado de la mitología griega: un robot portátil que convierte al usuario en una especie de centauro, con dos piernas adicionales que ayudan a cargar peso y ahorrar energía al caminar.
La idea detrás de este desarrollo es sencilla: reducir el esfuerzo físico y el impacto en la columna y articulaciones cuando se transportan cargas pesadas. El resultado es un sistema híbrido humano-robot que promete asistencia en terrenos complejos y mayor estabilidad en la marcha.
El proyecto, descrito en el International Journal of Robotics Research, busca resolver el desgaste físico que implica caminar con mochilas pesadas. Los investigadores señalan que el transporte prolongado de cargas puede provocar lesiones musculoesqueléticas y aumentar el costo metabólico.
Para enfrentar este reto, diseñaron el robot Centaur, un sistema portátil que se acopla al usuario mediante un mecanismo elástico. El dispositivo añade dos piernas robóticas y un torso artificial, formando un cuadrúpedo humano-robot capaz de distribuir mejor el peso.