Halloween es la excusa perfecta para hacer planes con amigos, y las redes sociales siempre encuentran nuevas formas de convertir una idea sencilla en una actividad divertida.
Uno de los trends de temporada consiste en reunirse para una sesión de fotos en la que todos llevan bolsas de papel en la cabeza, decoradas con rostros de calabazas.
La dinámica es tan simple como parece. Cada integrante del grupo consigue una bolsa de papel, dibuja una cara inspirada en las tradicionales calabazas de Halloween y se la coloca sobre la cabeza. Después, llega el momento de posar frente a la cámara y crear imágenes que parecen sacadas de una película de terror independiente, aunque con un toque bastante cómico.
Lo divertido es que nadie necesita preocuparse demasiado por el maquillaje, el peinado o el disfraz. Las bolsas ocultan los rostros y convierten al grupo en una colección de personajes anónimos, lo que permite jugar con las poses, las distancias y la composición de cada fotografía. Además, las expresiones dibujadas pueden hacer que cada participante tenga una personalidad distinta.
Para conseguir mejores resultados, pueden elegir una locación con una estética otoñal, como un parque, una calle con poca gente o un espacio con paredes y texturas interesantes. También funciona hacer las fotos por la noche, aprovechando las sombras y la iluminación de las lámparas, siempre que el lugar sea seguro y permita tomar fotografías con tranquilidad.
No hace falta llevar equipo profesional. Un celular es suficiente para capturar las imágenes, aunque pueden experimentar con el flash, el contraluz o las fotografías en blanco y negro para conseguir una atmósfera más cinematográfica. Lo importante es probar diferentes encuadres y evitar que todas las fotos sean iguales.
Otra parte esencial del trend es coordinar las poses. Pueden caminar en fila, mirar hacia una misma dirección, sentarse juntos o aparecer en una fotografía grupal con una actitud seria, como si fueran protagonistas de una historia misteriosa. El contraste entre la estética tenebrosa y las bolsas de papel es precisamente lo que hace que la idea resulte tan divertida.
Esta actividad también es una alternativa para quienes quieren crear contenido de Halloween sin gastar en disfraces. Las bolsas y los plumones suelen ser suficientes, y cada persona puede diseñar su propia calabaza. Eso sí, es importante hacer pequeñas aberturas para los ojos y la respiración antes de utilizarlas, además de mantener las bolsas lejos de cualquier fuente de calor o fuego.
UNA SESIÓN DE FOTOS DIFERENTE
A veces, los mejores recuerdos no necesitan grandes producciones, sino una idea original y amigos dispuestos a seguirte la corriente. Este Halloween, el trend de las calabazas con bolsas de papel puede convertirse en el pretexto perfecto para salir a tomar fotos, experimentar con la cámara y conseguir imágenes divertidas que después querrás compartir en tus redes sociales.
Las fotografías grupales con disfraces sencillos también pueden funcionar como pequeños proyectos creativos: elegir una paleta de colores, una locación y una iluminación específica ayuda a que todas las imágenes tengan una identidad visual, incluso si fueron tomadas con un celular.