Los cárteles mexicanos de la droga utilizan una red de robo de vehículos rentados en Estados Unidos para trasladar camionetas y automóviles de lujo a México, donde son empleados para actividades criminales y, en algunos casos, adaptados para enfrentamientos con autoridades y grupos rivales, reveló una investigación de Los Angeles Times.
En un reportaje publicado el domingo 11 de octubre, el diario estadounidense documentó que organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa recurren a diferentes métodos para obtener vehículos de agencias de alquiler, principalmente en estados fronterizos, aunque también se han registrado casos en ciudades como Nueva York, Chicago y Miami.
California aparece como uno de los principales puntos de origen de las unidades, debido a las dificultades que enfrentan las empresas de renta para detectar y reportar oportunamente la desaparición de sus vehículos.
Entre los modelos buscados por las organizaciones criminales figuran camionetas Ram, Ford F-150 Raptor, Chevrolet Suburban y Jeep Wrangler, así como vehículos deportivos utilitarios de BMW y Cadillac Escalade. De acuerdo con el reportaje, su potencia y capacidad para circular por terrenos difíciles los convierten en unidades útiles para el traslado de drogas y la movilidad de integrantes de los grupos delictivos.
Reclutan personas para rentar los vehículos
La investigación señala que uno de los métodos consiste en reclutar personas a través de redes sociales para que renten automóviles durante varios días. Posteriormente, los vehículos son abandonados con las llaves en su interior para que otros integrantes de la red los recojan y los conduzcan hacia México.
En otros casos, los operadores recurren a identidades robadas para completar los contratos de arrendamiento o realizan las operaciones en quioscos automatizados de aeropuertos.
El reportaje advierte que los procedimientos administrativos para denunciar el robo pueden retrasar la intervención de las autoridades. Dependiendo de la jurisdicción, las empresas deben cumplir distintos requisitos antes de que un vehículo pueda incorporarse formalmente a los registros de unidades robadas.
Esta demora facilita que los automóviles crucen la frontera antes de que se emitan alertas que permitan localizarlos.