La proteína en polvo se ha popularizado para complementar la alimentación, especialmente entre personas que realizan actividad física. Su principal función es ayudar a cubrir los requerimientos diarios de proteína, lo que puede favorecer el mantenimiento de masa magra.
Sin embargo, no es un producto exclusivo para deportistas: puede ser útil en casos donde la ingesta de proteína a través de alimentos es insuficiente, como en dietas muy restrictivas o con poco tiempo para cocinar.
Aun así, no es indispensable para la mayoría de las personas. Una alimentación equilibrada que incluya fuentes como huevo, leguminosas, lácteos o carnes suele ser suficiente para cubrir las necesidades diarias.