La fuertes lluvias ocasionaron que una enorme grieta se abriera en una granja de la Bahía de Plenty en Nueva Zelanda, convirtiéndola en la más grande hasta ahora.
El agujero, también conocido como "tomo", tiene 200 metros de largo y 20 metros de profundidad, y ahora amenaza con dificultar el acceso por la carretera de Fonterra a Tumunui.