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Sección: Cultura
La Biblioteca post-Covid
09/05/21 | 16:52 | Por: Redacción
Bibliotecarios piden evaluar la salud de empleados, definir medidas de higiene y continuar labor digital, de cara su regreso presencial.
Bibliotecarios visualizan el regreso: piden evaluar el estado de salud de los empleados y las condiciones de los acervos, además de continuar su labor en lo digital y presencial y definir las medidas de higiene con las que operarán.

"Reabran las bibliotecas, que al fin nadie va", claman, bromista pero certeramente, los usuarios afectados por el prolongado cierre de estos espacios en el País.

Y es que las puertas de tales recintos, como los 7 mil 464 que integran la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, han permanecido cerradas desde la cuarentena por la irrupción del SARS-CoV-2 hace poco más de un año, aún cuando la cotidiana ausencia de multitudes pareciera sugerir su seguridad.

"Sin pandemia, las bibliotecas ya eran lugares de distancia social. Realmente la gente no estaba ahí, y las pocas personas que las frecuentaban eran muy felices porque no había nadie que las molestara", comenta en entrevista Alejandra Quiroz Hernández, profesional del libro, la lectura y las bibliotecas.

"Realmente las bibliotecas públicas en México son lugares seguros porque no hay multitudes", reitera. "Sin embargo, no están abiertos".

Un cierre que, ejemplifica la ex coordinadora de Servicios Educativos de la Biblioteca Vasconcelos, implica la pérdida de la única fuente de consulta -incluso con las limitantes de los acervos desactualizados- en comunidades sin internet. Así como de un espacio que podía fungir como punto de fuga y refugio de los contextos críticos de algunos usuarios.

"Se habla mucho, a propósito del confinamiento, de toda esta gente que no tiene espacio para estudiar, para concentrarse, de silencio, sin violencia. Esto es algo que también te provee la biblioteca pública.

"Así que es una doble pérdida: la de los recursos y los soportes de información, y la pérdida de un espacio dónde estar, dónde aprender y dónde crear", expone Quiroz Hernández, productora de contenidos del sello infantil y juvenil Leetra y coordinadora editorial de la revista para bibliotecarios Knovvmads.

Esto, no obstante, no significa que las bibliotecas y su personal -motor y corazón de las mismas- hayan dejado de trabajar durante todo este tiempo. Al igual que el resto del mundo, tuvieron que adecuarse a lo virtual, en la medida de sus propias condiciones y posibilidades.

Desde atender a sus comunidades por medio de correo electrónico, lo cual ya venían realizando hace años, hasta responder dudas por medio de WhatsApp o videoconferencias, ilustra el bibliotecólogo Gerardo Zavala Sánchez, presidente del Colegio Nacional de Bibliotecarios (CNB).

"Sí ha sido difícil, como para cualquier otra persona, pero nos hemos ido adaptando a las necesidades y a lo que nos ha llevado esta pandemia: a trabajar desde casa y fuera de nuestras instituciones. Se han hecho varios esfuerzos", expresa vía telefónica el también académico de la UNAM y miembro del Comité Mexicano Memoria del Mundo de la Unesco.

Para Quiroz Hernández, aquellas bibliotecas que ya conocían a su comunidad tuvieron mayor ventaja para ofrecerles un programa virtual y a distancia con lecturas en voz alta grabadas, talleres y conversatorios, entre otras cosas.

En Chihuahua, continúa, la red de bibliotecas de la entidad colaboró con la feria del libro local para llevar a cabo presentaciones editoriales. Mientras que en Mexicali aprovecharon para brindar capacitación al personal, así como para remodelar algunas bibliotecas.

Aún como titular de la Dirección General de Bibliotecas (DGB), Marx Arriga -ahora Director de Materiales Educativos de la SEP-, presumió a REFORMA en julio del año pasado el programa de Bibliotutorías, consistente en una serie de videos donde bibliotecarios del País abordan temáticas específicas del plan escolar.

"Se les encargó a cada uno de los estados diferentes temáticas de todos los libros de texto de primaria y secundaria para que hicieran videos donde a cada una de las actividades del libro de texto se planteara un video de cómo resolverlas", detalló entonces el funcionario.

"Ahorita tenemos ya casi mil videos de Bibliotutorías. Esperamos que para el nuevo ciclo escolar contemos con 3 mil videos, y podremos cubrir todas las actividades de todos los libros de texto de primaria y secundaria para apoyar al sistema educativo nacional", adelantó entonces, aunque al día de hoy el programa sigue incompleto, como se puede ver en la página en línea de la DGB.

Y si bien el argumento de su poca concurrencia insta la reapertura inmediata de las bibliotecas, lo cierto es que también es necesario seguir una serie de recomendaciones en cuanto al espacio y la forma en la que habrá de operar, tal como lo planteó el CNB desde mayo del año pasado en un documento de acceso público.

Una estrategia dividida en dos etapas, partiendo primero de la evaluación del propio espacio, sus materiales y su personal.

"Imaginemos el tiempo que ha estado cerrado, ¿en qué condiciones deben estar los documentos y los acervos? Y hay que también considerar cómo se encuentra el personal bibliotecario en cuestión de salud y anímicamente también, porque fue un año duro para todos", expresa Zavala Sánchez.

Aunado a esto, valorar de qué forma será el regreso, apuntando hacia algo híbrido donde se recupere lo presencial pero sin perder la perspectiva digital adquirida; así como analizar la situación y contexto de cada biblioteca para saber cómo expandir el espacio de la misma hacia lugares perimetrales como jardines u otros.

Una segunda etapa corresponde a la reorganización del funcionamiento de la biblioteca. Desde el control de acceso de usuarios a las instalaciones -cuántos y por cuánto tiempo- hasta el límite de bibliotecarios que podrán laborar por turno.

"Esto también modifica los servicios. Es decir, ¿los horarios van a ser los mismos de antes? ¿El préstamo de los documentos sería similar?, ¿cuándo se prestaría a domicilio y cuándo no? Porque también pones en riesgo tanto al usuario como al bibliotecario", remarca el presidente del CNB.

"El manejo también de desechos de protección, obviamente, que son materiales que nos tiene que proveer la propia institución", sigue. "Y cambios en la infraestructura material; se necesitan ahora espacios destinados para que el material se ponga en cuarentena antes de llevarlo al acervo general".

Un esfuerzo amplio cuya instrumentación habrá de ser diferente en cada biblioteca por la propia heterogeneidad de éstas, y para lo cual se necesita la cooperación y apoyo genuino de las autoridades, así como de los bibliotecarios mismos y, por supuesto, de los usuarios. Precisamente de aquellos que urgen su reapertura.

"No es un trabajo de una sola persona, sino de todos nosotros. Es una participación de todos, tanto de los bibliotecarios, de las autoridades de cada institución, y también de la propia sociedad. Un trabajo en conjunto", enfatiza Zavala Sánchez.

Tiempo para reinventarse
Este anhelado regreso puede ser una oportunidad para que las bibliotecas públicas, esos espacios usualmente desprovistos de recursos suficientes, de visibilidad pública y de presencia en los planes de desarrollo locales y federal, se vuelvan auténticos protagonistas de la vida cultural y educativa de México.

"Se supone que las bibliotecas son la infraestructura cultural más disponible en el País, y de todas maneras son las menos desarrolladas, las menos consideradas, las menos presentes en nuestra vida. ¿De qué nos sirve tener 7 mil y tantas bibliotecas públicas, si no van a estar latiendo realmente? Están ahí como en coma. Con sus excepciones, por supuesto, pero realmente las veo en estado vegetativo..

"Es grave, una cosa preocupante porque además es algo que surge de los impuestos de los ciudadanos. Entonces, ¿por qué no estamos pidiendo que se procuren más las bibliotecas, que tengan un mejor desarrollo, que realmente tengan un presupuesto para la adquisición de acervos, para desarrollar un programa de actividades?", cuestiona Alejandra Quiroz Hernández, profesional del libro, la lectura y las bibliotecas.

Para la también filósofa de profesión, un aspecto importante para este cambio está en que los propios bibliotecarios hagan ruido y visibilicen el trabajo que llevan a cabo, con miras a erradicar cualquier intento de la opinión pública de minimizar a las bibliotecas, pidiendo que las cierren y en su lugar pongan "algo que sirva".

Asimismo, esforzarse por conocer su demografía y empezar a diseñar programas para la comunidad que les rodea. Además de perseguir colaboraciones con instituciones locales, con ONGs, universidades y centros de investigación.

"Incluso a nivel 100 por ciento Gobierno: si la Secretaría de Salud necesita difundir un mensaje de cuidados postCovid, como qué hacer para recuperar la capacidad respiratoria, podría aliarse con la biblioteca pública y realizar un programa ahí para socializar esas medidas", ejemplifica Quiroz Hernández.

Todo esto, claro, sin obviar la responsabilidad de las autoridades, y el gran pendiente y reclamo habitual de las bibliotecas:

"Que se destine una gran parte también de presupuesto sería lo ideal, porque yo sé que el espacio llamado biblioteca es un eje central en la formación y educación a nivel nacional y de todas las naciones del mundo", subraya el bibliotecólogo Gerardo Zavala Sánchez.

Y en lugar de mejoras, un manifiesto...
"Soy bibliotecario público y asumo un mundo mutilado. (...) Nosotros desgarramos como un furioso viento la ropa de la ignorancia y la mediocridad de espíritu. (...) Sólo la lectura nos hará libres. ¡Manifiesto defender a las Bibliotecas Públicas de México!".

Así cerraba el entonces Director General de Bibliotecas (DGB), Marx Arriaga, su llamado "Manifiesto Mexicano de Bibliotecas Públicas", difundido en redes en julio del año pasado, acarreando toda clase de críticas, en particular del propio gremio de bibliotecarios al cual iba dirigido.

Y es que si bien dicho documento arrancaba denunciando el abandono, la falta de recursos y hasta la inversión de millones de pesos en "intervenciones culturales absurdas" -lo mismo que se ha criticado, por ejemplo, al megaproyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura-, también renegaba del uso de medios electrónicos y hacía este tipo de planteamientos calificados por muchos como absurdos:

"Un bibliotecario público mexicano asume con nobleza el enseñar con el ejemplo a los hombres y las mujeres con escasas nociones morales cómo deben ser humanos y clementes, caritativos con el huérfano y con el desvalido, fieles a la amistad, gratos a los favores recibidos, enemigos de la holgazanería y del vicio".

Lo cual, para muchos especialistas en la materia, evidenciaba un profundo desconocimiento por parte de quien ahora encabeza la Dirección de Materiales Educativos de la SEP, a pesar de que, en entrevista con REFORMA, éste asegurara haber elaborado su manifiesto tras presuntamente sostener cientos de entrevistas con bibliotecarios.

"A lo largo de estos años fui recabando a través de grabaciones, con mi bitácora fui grabando estas entrevistas que hacía; más de 200 entrevistas con bibliotecarias que tengo grabadas, donde las dejaba que hablaran y que me platicaran sus problemas, en todo el País. Recorrí los 32 países (sic); visito mucho las bibliotecas públicas.

"Ya que se acercaba el festejo del Día del Bibliotecario, yo hice un análisis previo a ello sobre cómo hacía falta un marco ideológico de la labor ética del bibliotecario", justificó a este diario Arriaga aún como titular de la DGB. "¿Cuál es la intención? Pues que el colectivo de bibliotecarios, los 14 mil 600 compartan una manera de enfrentar su mundo, un reconocimiento de sus problemas".

Y al difundirlo en redes, Arriaga, figura criticada por sus nexos con el actual Gobierno -en particular con Beatriz Gutiérrez Müller, de quien fue sinodal-, lo acompañó con un llamado: "¡Atrévete a firmarlo! ¿Qué es lo peor que puede suceder?".

"La verdad es que Marx Arriaga salió un día de su cubículo de la universidad, lo lanzaron a un puesto en la Administración pública federal, y se sorprendió muchísimo de lo que existía. No estaba enterado en absoluto del mundo y del acontecer. Nunca se había parado en una biblioteca, evidentemente; al menos no en una pública.

"Y salió con toda esta sarta de barbaridades, que además ponía a los bibliotecarios como estas criaturas indefensas y víctimas de malos modos. Que sí es cierto, son víctimas de los malos modos, pero yo hubiera llamado más bien a la revolución, más que a condolerse de lo mal que estaban", opina Alejandra Quiroz Hernández, profesional del libro, la lectura y las bibliotecas.

El reclamo está en que, aún con toda la supuesta buena intención a favor de quienes, escribió Arriaga, son tratados "peor que un mueble, como algo desechable o como seres invisibles", durante su paso por la DGB -que encabezó desde diciembre de 2018 y hasta febrero de este año- no implementó alguna iniciativa que beneficiara considerablemente a las bibliotecas y su personal.

"No metió ninguna modificación, por ejemplo, para garantizar un presupuesto de compra de libros. Habló en el Manifiesto del sueldo de los bibliotecarios y todo esto, pero, ¿cuándo dijo: "Ok, no vamos a poder arreglar eso, pero tengan para que compren libros"?

"Eso nunca lo gestionó, nada más hizo su performance, y mucho ruido y pocas nueces", critica Quiroz Hernández sobre el funcionario que, tras saltar hacia la SEP, de nuevo causó polémica al lanzar una convocatoria para la reelaboración de los Libros de Texto Gratuito, pero sin remuneración económica alguna para los participantes.

Acaso lo único constante, enfatiza el bibliotecólogo Gerardo Zavala Sánchez, sea la precaria situación de las bibliotecas, y la necesidad de buscar apoyos y mejorar los sueldos de los bibliotecarios del País.

"Ojalá que la persona que esté a cargo ahora (de la DGB), la persona que quede ahora sí busque espacios también para realmente darle este respetado lugar que se merece en la sociedad la propia institución llamada biblioteca. Sería muy interesante que tuviera una formación bibliotecológica", manifestó el presidente del Colegio Nacional de Bibliotecarios, antes de que se hiciera público el relevo de Arriaga: el historiador Rodrigo Borja Torres.

Numero
7 mil 464
bibliotecas públicas integran la Red Nacional

Para un regreso seguro
Entre las recomendaciones planteadas por el Colegio Nacional de Bibliotecarios para la reapertura de las bibliotecas, figuran medidas como:

Personal y servicios:
-Identificar el estado de salud del personal, teniendo en cuenta padecimientos actuales o recientes, y determinar si pertenece a alguna de las comunidades con mayor riesgo de complicaciones.

-Si el personal no es suficiente para las distintas actividades de la biblioteca, el funcionamiento se puede limitar a servicio de préstamo y consulta por estantería cerrada.

-Siempre que sea posible, se recomienda que la biblioteca brinde servicios vía web y/o telefónica. Instalar el servicio de información o consulta virtual, y remitir a las ligas de los libros virtuales y títulos de revistas.

-Definir los horarios de atención al público, favoreciendo las citas para la atención presencial de usuarios y proveedores de forma que no se propicie la aglomeración en las instalaciones.

-En caso de habilitar equipo de cómputo para usuarios, se recomienda mantener un dispensador de gel antibacterial para la desinfección de manos previa a la manipulación del equipo.

Usuarios:
-Tener en cuenta y respetar el número permitido de usuarios dentro de la biblioteca, así como el tiempo de permanencia dentro de la misma para consulta de información.

-Mantener la distancia de otros usuarios y personal en todo momento;

-Seguir las medidas de control para ingresar a las instalaciones, como filtros de salud, acceso sólo con guantes y cubrebocas, los cuales debe portar en todo momento.

-Respetar los señalamientos marcados en la biblioteca.

Espacios:
-Para garantizar la limpieza y desinfección de las instalaciones, se recomienda considerar: el edificio, la estantería, el mantenimiento de ductos de aire acondicionado, la ventilación de espacios preferentemente de forma natural, y los pisos y las alfombras.

El documento con la totalidad de recomendaciones se puede consultar libremente en: https://www.cnb.org.mx/.

Con información de Reforma
Con información de Israel Sánchez
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