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Sección: De Peso
Resienten negocios suspensión de clases
28/02/21 | 12:05 | Por: Redacción
Renta de habitaciones y locales comerciales cerrados proliferan en la zona de CU.
Arrendadores y negocios de comida aledaños a Ciudad Universitaria son los que más han resentido la ausencia de estudiantes y personal como consecuencia de la pandemia.

Antes del Covid-19, circulaban por CU unas 300 mil personas diariamente, entre estudiantes, trabajadores, profesores e investigadores, señaló Hugo Nicolás Pérez, director de Desarrollo Económico y Sustentabilidad de Coyoacán. Ahora, no superan ni las 20 mil al día.

Pérez informó que en 2019 tenían registradas 8 mil 166 Unidades Económicas en colonias como Copilco y Pedregal de Santo Domingo. En contraste, ahora se contabilizan 7 mil 600, un decremento de 6.9 por ciento.

En el rubro de alimentos, se estima que hay 15.8 por ciento menos negocios de los 411 que eran hace dos años.

"Es un golpazo a la economía"
El cierre de la UNAM por la pandemia está por cumplir un año y ha puesto en jaque la economía de negocios y arrendadores de cuartos y departamentos en la Colonia Copilco, Coyoacán.

Hay inmuebles en alquiler que desde hace 11 meses están vacíos; estudiantes y profesores terminaron los contratos y se fueron.

Siguen las clases virtuales desde los estados o alcaldías de las que vinieron porque no tenía sentido seguir rentando, contaron arrendadores.

"Es un golpazo a la economía. En esta colonia tradicionalmente rentan muchos estudiantes y ahorita que no están ha sido muy difícil para todos", indicó Mauricio Dávila, afectado.

Hay letreros rotos y decolorados que indican que no han sido removidos desde hace meses y los vecinos lo confirman: siguen sin inquilinos.

A partir de que la UNAM cerró por la contingencia, los inmuebles empezaron a ser deshabitados.

Adultos mayores encontraron en las rentas a estudiantes una alternativa para tener un sustento pese a no contar con una pensión y hay quienes invirtieron sus ahorros en viviendas o departamentos, pero ahora sufren los estragos de vivir al día, algunos se ayudan con familiares, refieren.

"Es muy preocupante, no sé a dónde vamos a llegar si esto no cambia pronto. Los muchachos nos han dado de comer y la pandemia los corrió", expresó Alicia Casas, arrendadora.

Mientras que negocios de comida, crepas, pizzas y tesis quebraron.

Antes no se veía un local vacío y ahora hay varias cortinas abajo con los letreros de "Se renta".

La comerciante Karina Montesinos recuerda que la colonia se convirtió en un sitio en el que la economía era movida en gran parte por los estudiantes, así que muchos como ella fundaron un negocio con la convicción de que tendrían estabilidad, a menos que viniera una pandemia, expresó.

En su Fonda Mexicana La Bonita hacían fila para entrar, recordó, ayer no había ni una persona en las mesas.

Circulaban diario entre 100 y 140 comensales, ahora entre 10 o 20, y el personal que los atendía se redujo de 10 a 3 trabajadores, detalló.

Comerciantes que venden productos para dentistas, por ejemplo, aseguran que sus ventas bajaron entre 70 u 80 por ciento porque los alumnos eran sus principales clientes.

Las pizzas grandes de 79 pesos que solían comprar los estudiantes para compartir ya no se venden como antes e incluso los negocios han tenido que reducir sus horarios de atención hasta cuatro horas.

"No tiene caso mantener abierto hasta tarde sin ellos (los universitarios)", dijo Rafael Romero, afectado.

Con información de Reforma
Con información de Viridiana Martínez
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