San Luis Potosí, S. L. P. México
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Opinión Retruécanos
DEL AJUSTE AL DESBARAJUSTE
17/01/21 | 10:35 | Por: Redacción
El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos. Antonio Gramsci
Lo que está sucediendo en el proceso electoral que vivimos realmente está dejando muestras y muescas que no habíamos visto antes, por ejemplo, la coalición que formaron el PRI, PAN y el PRD para ir juntos en contra de morena. Esto no había sido posible hasta hace muy poco, pues más allá de los Estatutos y Principios registrados por estos partidos ante la autoridad electoral, se contaba con un pudor colectivo no escrito que hacía inadmisible el que tales corrientes políticas pudiesen coexistir en una misma boleta; ese recato pendía de fuertes alcayatas de hierro perfectamente empotradas y remachadas, las que con el tiempo y el óxido de la ambición fueron adelgazándose hasta llegar al modo de alfileres que en la primera “necesidad” y con un jalón más fuerte salieron botados al olvido. Las nuevas actitudes influenciadas también por la alarma que provocó la forma en que el movimiento obradorista arrasó y arribó al poder, sin duda tienen que ver con un pragmatismo que en la política mexicana ha llegado a extremos que pueden recibir adjetivos como el de cinismo y desvergüenza, por mencionar algunos, pero que tienen su origen en una pérdida de valores ideológicos, por el extravío mismo de las ideologías en un clima de mercadotecnia política que facilita el navegar al ras de la superficie; sin necesidad de ninguna profundización, ni análisis, ni revisiones históricas ni que ocho cuartos. Así y ante el azoro de militancias tradicionales en cada Instituto y del electorado en general tal coalición se presta en San Luis a construir una candidatura que satisfaga más o menos a los militantes de cada grupo interno y luego le llene el ojo a todos los grupos de todos los partidos conjuntados y uno se imagina que el domingo 6 de julio acudirán hermanados alegremente en un ejercicio democrático y de obediencia y fe ciega, a depositar su voto por un simpático personaje al que unos meses atrás despreciaban no tan cordialmente.

Pero el pragmatismo exacerbado no está únicamente en los partidos amenazados en los intereses e interesados que patrocinan, sino que también se refocila en el partido que heredó el poder a la llegada de López Obrador y que concita a una buena parte de las izquierdas del país, es decir, en Morena y aquí cabe recordar que Morena no es López Obrador ni el obradorismo sino que estos fueron los que inventaron a Morena y este partido no ha logrado institucionalizar la fuerza con que el obradorismo por muchas razones amorfo, emprendió la campaña de la victoria. Siendo así que cuando menos en tierras potosinas las personas que por alguna suerte tombolística asumieron las dirigencias locales de ese partido no han sabido franquear las puertas a muchos interesados en formar parte de ese Instituto; ni siquiera a muchos obradoristas que fácilmente identificables estuvieron en las luchas de los últimos 15 años, los que con razón pueden decir que estuvieron en las más duras para que otros se comieran las maduras. No es solo esto lo que desconcierta a lo que debiera ser un concierto de esfuerzos por materializar las ideas de cambio y consolidar el poder logrado, sino la forma como la dirigencia se conduce en los procesos de selección de candidatos que se están llevando a cabo y particularmente en SLP entidad a la que tanto ajuste y desajuste han llevado a un desbarajuste, por lo que los potosinos obradoristas y hasta morenistas se preguntan ¿Por qué tanto ninguneo a San Luis? Ya cancelaron el proceso porque les faltaba una mujer para llenar la cuota de género en el país, pero resulta que no les gustaron las mujeres inscritas y ahora sacan otra convocatoria para ver si ahora sí se inscribe una que les guste ¿Qué otra cosa hace falta arrumbar o rectificar para que echen mano de los potosinos? Al parecer sí hay respuestas para estas preguntas: una dirigencia estatal que puede tener la mejor de las voluntades pero que no tiene ni trabajo, ni idea y que tampoco se deja ayudar; un funcionariado federal que no ayudaba y que nunca alcanzó la estatura suficiente para hacer presencia. Agréguele el desaseo provocado por agentes externos obstinados en resultar ungidos como candidatos morenos. Así, resulta explicable tanto embrollo.
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