Mypimes buscan vender sus productos en el extranjero, pero se enfrentan a gran burocracia y complicados trámites.
Virginia Soto Regalado es una microempresaria dedicada a la venta de blancos y joyería. Pertenece al programa “Puro Potosino” y ya piensa en exportar sus productos a Estados Unidos, pero al mismo tiempo se queja de los problemas para conseguir financiamiento.
Relata que en la Secretaría de Desarrollo Social, por ejemplo, le piden que la calle de su taller esté sin pavimentar para otorgarle apoyos y que, al mismo tiempo, demuestre ganancias importantes.
¿Qué nos puede contar sobre su negocio?
Me dedico a la venta de blancos y bisutería. En el primer caso elaboramos mantelería fina y comercial, juegos de baño, cojines y batas de felpa para todas las tallas y cojines; la bisutería, por otra parte, la realizo en alambre chapa de oro y manejo mucho las perlas, anillos y collares.
Todo se maneja en gran volumen y el producto está elaborado de manera artesanal. Por ejemplo, todos los dijes que manejamos tienen su significado, tienen que ver con ángeles, con el trébol de la suerte, el corazón, etcétera.
¿Las pulseras son desarmables?
Efectivamente, porque puedes adquirir una pulsera con un solo dije y después ir comprando toda la colección que tenemos para armarla y combinarla. Los dijes se pueden utilizar en diferentes ocasiones especiales.
¿Cuándo y cómo comenzó con su negocio?
El taller de blancos lo empezamos hace aproximadamente 20 años, ya tengo rato en el tema de las artesanías. Al mercado de bisutería entramos más recientemente.
La bisutería la realizamos con diseños exclusivos y mi hija me ayuda a crear toda la joyería, incluso estamos elaborando escapularios con perlas y piedras preciosas, los cuales tienen diferentes advocaciones religiosas.
¿Por qué decidió hacer este tipo de artículos?
Desde niña hacía mis propios collares y colguijes; siempre me gustó traer diseños hechos por mí. Cuando me casé me di cuenta que tenía mucho tiempo libre y como me considero muy inquieta, decidí empezar con este negocio.
El taller de blancos lo inicié desde muy joven. Mi mamá me enseñó a coser en máquina y gracias a eso empecé a vender producto en cinco tiendas comerciales de la ciudad.
¿Cómo inició la distribución?
Recuerdo que entregábamos en Plaza Tangamanga, en las Lomas y otras, pero cuando vino la devaluación empezamos a sufrir mucho, porque ya no nos pagaban de contado. Es complicado dejar a consignación porque el taller es chico. Elaboramos productos de acuerdo a los pedidos.
¿Es un mercado competido?
En el de la bisutería definitivamente hay mucha competencia, pero por fortuna tengo mucha demanda, porque todos mis productos se venden. Incluso tenemos pensado exportar a Estados Unidos bisutería y blancos, pero hemos tenido problemas en materia de financiamiento.
PRODUCTOS QUE ELABORA
> Mantelería fina y comercial.
> Juegos de baño.
> Cojines.
> Batas de felpa.
> Anillos.
> Collares.
> Pulseras.